Empieza con un bondage controlable
Elige ataduras sencillas y fáciles de soltar. Compara cuerdas, esposas y correas por material, ajuste y uso, evitando cuello, articulaciones y zonas nerviosas.
Acuerdos, control y cuidados
Acordad límites, palabra de seguridad y un plan de salida. Comprobad la circulación y parad ante dolor o entumecimiento. Después, hablad de la experiencia y dedicad tiempo al cuidado posterior.





