La seguridad empieza antes de atar
Acordad límites, condiciones de salud, una palabra de seguridad y una señal clara. Tened tijeras de seguridad a mano y no dejéis sola a una persona inmovilizada.
Control continuo
Evitad presión en cuello, articulaciones y nervios. Revisad color, temperatura, sensibilidad y movilidad, y parad ante dolor agudo, entumecimiento, dificultad respiratoria o pánico.





